Son momentos de tensiones por diferentes motivos pero con un único deseo: conseguir el objetivo marcado.
Ahora ya se ha pasado estos momentos históricos. La huelga tuvo su incidencia. Y la capitalidad tendrá sus consecuencias.
Ya estamos en la final. Nos queda un año duro hasta llegar a ser la ciudad candidata, y aún hay que pulir muchas cosas. Al menos hemos pasado y la ciudad se ha podido contagiar de ese grado suficiente de ilusión que haga de Córdoba una ciudad más positiva y que crea en sus potencialidades. Que sirva este momento también para dar a conocer a los cordobeses que trabajamos en diferentes facetas artísticas y que no pensemos siempre que lo de fuera siempre es lo mejor.
El camino será duro e intenso, pero cro que al final lo conseguiremos entre todos.
Debemos dejar de pensar que no estamos a la altura de las circuntancias y que somos catetos al lado de otras ciudades. Ahora llega el momento de subirnos a ese tren para que Córdoba consiga despegar de ese letargo en el que ha estado inmerso durante tantos años.
Enhorabuena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario